viernes, 23 de septiembre de 2011

Amor descafeinado (Parte 2)

Se encontraban en un amplio pero acogedor departamento, Susuki descansaba en el sillón pacíficamente, aún ardiendo en fiebre. Por otro lado, Makoto había decidido tomar un baño.
Al cabo de unos minutos, Makoto se acercó al sillón, semidesnudo con una toalla en la cintura, se agachó y tocó la frente del chico a lo que este reaccionó despertando lentamente.
-Suki-chan... me alegra que despiertes.
-¿Qué...?- sus parpados se resistían a mantenerse abiertos, esa dulce voz era todo lo que su mente podía entender.
Los ojos verdes de Makoto se posaron sobre el, se acercó lentamente y le plantó un beso en la frente tiernamente. Lo siguiente que pudo captar fue una cachetada de la mano blanca de Susuki.
-¡¿Quién rayos eres para hacer eso?!- gritó sorprendido, alejandose lo más posible de el sin levantarse del sillón.
-Tranquilo, no quise asustarte- respondió lo más calmado que pudo con la mano marcada en la mejilla. -¿Acaso tan rápido de olvidas de mi?
Hizo un esfuerzo por recordar y con un leve susurro apenas audible pronunció -...Makoto...- no sabía exactamente por qué, pero el hecho de pronunciar ese nombre lo hacía tener un sabor extraño en los labios.
Sonrió, -así es, pensé que enserio me olvidarías... ¿cómo te sientes?
-B... bien... gracias- bajo la mirada tímidamente, deseaba pedirle perdón por la cachetada pero su boca no dejaba decirlo.
-Me alegro- tomo al de cabello colorido por la barbilla -Ya te ves más animado, eso es bueno... pero debo decirte que cacheteas como niñita....
Se levantó bruscamente -¡Ya te mostraré!- acto seguido, sintió un mareo y cayó sentado al sillón.
-Tranquilo tigre, que hay mejoría no significa que estés listo para buscar pleito aún... y me debes una, así que te toca hablar.
-¿Hablar?
-Si, entre más palabras mejor... Dime, ¿cuántos años tienes?
-16...
-¿No estás algo chico para irte de casa?
-No eres mi padre, ni que tu estuvieras tan grande
-Tengo 20, sigo siendo mayor que tu, y al parecer más responsable... Ya sé, te prepararé el agua caliente, te caería muy bien un baño.
-¿eh? ¿por qué?
-Pues porque apestas... ¿Por qué más? no me cuestiones, ahorita con tu fiebre te caería bien, así que dejame ayudarte- lo levantó en brazos y lo dejó en la puerta del baño. -No creo que sea necesario que yo te bañe, pero si se te ofrece algo, solo dilo.
-Esta bien- se sonrojó, había algo en esa amabilidad que le enchinaba la piel.


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Aclaremos algo, Susuki es un terco y Makoto es un pan de Dios xD
Le hice algunos cambios a lo que tenía planeado... pero no se, tenía que hacerlo un poco más... yo? no sé como decirlo, pero espero que lo disfruten ^^