El problema no es quererte ni estar a tu lado, el problema es que el deseo de hacerlo se transforma en necesidad, necesidad de ser única en tus brazos, de disfrutar tus caricias y besos, ser la razón de tus sonrisas, de ser totalmente tuya y tu solo mio, de tener todo de ti.
Me sorprende cuanto me haces quererte.
Me sorprende cuanto me haces extrañarte.
Me sorprende cuanto me haces falta.
Me sorprende cuanto te deseo.
Me sorprende cuanto te amo.