Tal para cual, dos busca-pleitos, entusiastas de los días lluviosos, gustosos de quedarse en cama olvidando lo demás.
Lejos de todo menos de ellos.
Lejos de todo menos de ellos.
Hay tanto de mi en él, como de él en mi.
Al fin de cuentas, los perros siempre se parecen a sus dueños.
No hay comentarios:
Publicar un comentario