La vida se convirtió en lago tan sofocante que ya no la aguantaba.
¿Acaso buscaba la muerte? No, simplemente se hundía en su felicidad hasta acabarse por completo.
En un acto desesperado, decidió acabar con todo...
Rosas rojas estallaron en la pared, al mismo tiempo que su alma se liberaba completamente, dejando todo atrás.
La fría brisa llego a su cuerpo e inmóvil en el piso dejó salir su última sonrisa.