Responderé tu pregunta con una pequeña historia, quizá así lo comprendas.
Yo nací en un lugar algo apartado de la ciudad, mi mamá era la mejor pastelera del lugar, viajeros de varios lugares iban solo para poder probar las delicias que preparaba. Crecí aprendiendo de ella, pues mi padre se fue desde que yo era muy chico, mi mundo giraba a su alrededor. Verla cocinar era a lo que más pasión y dedicación le ponía, me encantaba verla transformar ingredientes comunes en cosas tan hermosas y exquisitas.
Con el tiempo, mamá tuvo que dedicarle más tiempo a la pastelería, pues varias personas estaban interesadas en distribuir los pasteles; así que yo tenía que hacerme cargo de mi hermanita. Me gustaría decir que la habilidad en la cocina se hereda, pero no fue así, me tomó tiempo aprender. Mi mamá dedicaba algo de su tiempo a explicarme las cosas básicas, platillos sencillos... Pero no podía disponer de todo su tiempo, pues como había dicho, el negocio iba creciendo.
Al ver la cara de mi hermanita al probar mis diversos experimentos y creaciones, la sonrisa tan hermosa que ponía al comer lo que yo cocinaba... Supe que había descubierto el por que mamá amaba tanto la cocina.
No puedo hartarme de cocinar, aún si no salgo de la cocina en horas. Realmente lo disfruto.
Susuki se quedo deslumbrado al ver como Makoto abría su corazón honestamente, a pesar de llevar unas cuantas horas conociendolo. -y... ¿por qué te fuiste de allá?
-Necesitaba aprender más, además necesitaba expandir mis horizontes, ¿no crees?
-¿y tu familia?
-Es la razón por la que trabajo, quiero poder pagarle a mi mamá cada centavo que ha invertido en mi... para poder agrandar la pastelería, y contratar personal que pueda ayudarla.
-Yo... yo... quisiera tener un sueño así también... - habló sin pensar
Tomó a su compañero de los hombros y lo miro a los ojos -no tienes que presionarte
-Pero... por lo menos, quiero empezar bien mi nueva vida, ganandome un lugar donde vivir.
-Mi puerta siempre estará abierta para ti
-Makoto... quiero trabajar contigo...
-¿eh? ¿estás seguro?
-Sip, no se explicarlo... pero hay algo de ti que hace que quiera esforzarme más y más... Y quiero poder ganarme mi lugar aquí.
-Me alegra oirlo, Mizuhashi-san estará feliz de conocerte.
-Mizuhashi... san?
