Por ejemplo, compras una gran barra de chocolate (Si, tengo hambre) y aunque tu crees que tardarás días en comerla, no es así, es más, te basto unos minutos de hambre para que desapareciera.
Lo mismo aplica a los momentos divertidos de la vida, algunos nos parecen lejanos, pero si le preguntas a fulano sobre algún problema que tuvo aún siente la sombra de eso, aunque pasará hace meses.
Y preguntarán ¿la reflexión esta a que viene? Bueno, pues que al parecer también aplica a los enamorados, aquellos que juran sentir que sólo ha pasado un día desde aquel primer beso, el tiempo hace de las suyas y resulta que ya lleva meses.
Si, eso me pasó, sigo sin creer que hace relativamente poco mi situación era completamente diferente.
Y aquí me tienen, escribiendo cursilerías en todos los espacios posibles, dedicadas a la persona que me enseñó que no se tiene que sufrir para ser feliz :)
No hay comentarios:
Publicar un comentario